¿Qué es el ‘Queer Baiting’ y por qué las series y marcas nos siguen engañando con él?
- Cultura
susy_pontaza@hotmail.com
- June 1, 2026
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SSeguro te ha pasado: empiezas una serie y la química entre dos personajes del mismo sexo es innegable. Se miran, se cuidan, la tensión se siente en cada escena… pero pasan tres temporadas y la historia nunca va a ningún lado. Al final, los creadores salen a decir en entrevistas que “solo son muy buenos amigos” o que la gente “está viendo cosas donde no las hay”.
Eso es Queer Baiting (que básicamente significa usar la identidad queer como un anzuelo). Es una estrategia donde los guionistas, directores o marcas te sugieren que habrá representación para que te quedes pegado a la pantalla o consumas su producto, pero nunca la hacen oficial en la trama para no incomodar al público más conservador. En pocas palabras: quieren los números y el dinero de la comunidad, pero sin correr el riesgo de defenderla.
¿De dónde salió esto y por qué se volvió tan común?
Para entender el queer baiting hay que ver cómo ha evolucionado la televisión. Hace unas décadas, tener un personaje abiertamente LGBTIQ+ en horario estelar era casi imposible o se limitaba a un chiste cruel. Con el tiempo, la industria se dio cuenta de que la comunidad consumía mucho contenido y que, además, las redes sociales permitían crear comunidades enormes de fans (los famosos fandoms) que promocionaban las series gratis en internet.
Ahí nació la trampa. Los productores descubrieron que si ponían “pistas” o momentos ambiguos, mantenían a la audiencia queer obsesionada creando teorías y compartiendo memes. Pero al mismo tiempo, al no poner un beso explícito o una declaración de amor real, la serie se podía seguir vendiendo sin problemas en países con censura o a familias conservadoras. Es el negocio perfecto: quedar bien con todos sin comprometerse con nadie.
Cómo identificarlo en el día a día (con ejemplos reales)
El truco tiene varias caras y es importante aprender a identificarlas para que no nos sigan vendiendo humo:
La tensión romántica interminable: El ejemplo de escuela es lo que pasó durante años en la serie Supernatural con Dean y Castiel, o en Sherlock de la BBC con Holmes y Watson. Años de miradas y diálogos con doble sentido que al final quedaron en la nada.
El “primer personaje gay” que desaparece en la edición: Esto pasa muchísimo en el cine de superhéroes o en grandes sagas como Star Wars o Disney. Anuncian con bombos y platillos en la prensa que habrá representación real, y cuando vas al cine resulta que es un extra que sale tres segundos al fondo de la pantalla celebrando. ¿Por qué lo hacen así? Porque esa escena se puede cortar en dos segundos para el estreno de la película en mercados internacionales más restrictivos.
El marketing de junio (Rainbow Washing): Esto es cuando las marcas se vuelven hiper-queer durante el Mes del Orgullo. Usan estéticas, banderas y códigos de la comunidad en su publicidad, pero evitan a toda costa usar palabras claras como lesbiana, gay o trans en sus copys para que el público general no se “ofenda”.
¿Por qué es un problema y por qué nos debe importar?
Mucha gente ajena a la comunidad piensa que es una exageración o que los fans exigen demasiado, pero el problema de fondo es la validación y el respeto. La representación en los medios importa porque ayuda a normalizar nuestras vidas, a educar a quienes no nos entienden y a dar refugio a quienes se sienten solos.
Cuando una producción usa el queer baiting, nos está diciendo que nuestras identidades solo son útiles si generan dinero, pero que no son lo suficientemente valiosas como para tener una historia de amor real, un final feliz o un espacio digno en la pantalla. Hoy en día la audiencia es mucho más observadora, tiene más herramientas para debatir en redes y, afortunadamente, la representación a medias ya no nos basta.